PROFETA TB JOSHUA

PROFETA TB JOSHUA

El domingo pasado, tuvo lugar otro servicio asombroso cuyo eje central fue un poderoso e iluminante mensaje del hombre de Dios, el profeta T.B. Joshua. Refiriéndose al caso de una señorita surafricana que Dios salvó el año pasado de una enfermedad mortal conocida bajo el nombre de lupia en la línea de oración de la iglesia, dijo que cuando Jesús sana a alguien, es con el motivo de que esa persona viva por Él. Dijo: “No eres sanado porque estás enfermo, porque tu familia ha gastado mucho dinero en ti o porque eres pastor y así podrás predicar a la gente. No eres sanado porque pagas considerables diezmos o porque eres arzobispo, o porque has hecho construir una catedral o porque has gastado mucho. La única razón de tu sanción es que vivas por Jesús. Si no estás listo para vivir por Él, no pienses en el milagro. La sanación no tiene sino un propósito; por sus heridas somos sanados por la salvación de nuestra alma”.

Luego, el hombre de Dios oró por miles de fieles que vinieron de todas las capas sociales buscando un encuentro con Dios. Dio profecías a individuos y naciones y oró por los enfermos en el nombre poderoso de Jesucristo y la gente fue liberada de enfermedades y espíritus malos.

HOMBRE SABIO RACINE

HOMBRE SABIO RACINE

Antes de eso, el Hombre Sabio Racine predicó en el tema “AGÁRRATE A LA PROMESA DE DIOS” centrado en la necesidad de confiar en Dios y adoptar una actitud de fe absoluta.

“Tu creencia debe renovarse adaptándose a la verdad de la Palabra de Dios. Debes procurar que tus sentimientos y emociones acepten la Palabra sin cuestionarla o examinarla porque la fe es algo que viene espontáneamente, naturalmente. La fe no es abstracta; la fe puede ejercerse. El hombre no puede sino tener y ejercer lo que cree que tiene. ¿La Palabra de Dios se revela en tu vida? ¿Crees en las promesas de Dios para tu vida? Entonces, agárrate a las promesas de Dios”, dijo, citando a Abraham como un buen ejemplo de un hombre de fe.

TESTIMONIOS

Muchas personas vinieron para glorificar a Dios por lo que ha hecho en sus vidas. Aquí están unos de sus testimonios:

UN CAMBIO TOTAL

EL SR Y LA SRA TONY EGBERI

EL SR Y LA SRA TONY EGBERI

‘Pobreza abyecta’ no es un término bastante fuerte para describir la condición en que se encontraron los señores Tony Egberi. En vez de gozar de una vida marital feliz como lo habían esperado, su destino tomó un viraje dramático que se empeoró poco después de su boda. El señor Tony tiene un Master en Administración Pública pero no encontraba trabajo para ganarse la vida. Su esposa, enfermera diplomada, perdió su trabajo. Su situación se volvió tan lúgubre que su cuñada era quien sostenía todo el hogar, incluso la alimentación y los gastos escolares de los niños. El señor Tony, sin ningún recurso, se fue a Abuja donde tuvo que acostarse en la tienda de un amigo, casi como un vigilante. Las cubiertas que se usaban para cubrir las mercancías se volvieron su colchón y almohada. Sabiendo que su situación era anormal, decidió buscar liberación de Alguien más poderoso, más sabio y más inteligente que él – Jesucristo. Vino con fe a La SCOAN, el hombre de Dios, el profeta T.B. Joshua oró por él y creyó inmediatamente que habría bendiciones.

Poco después de su regreso, recibió una llamada inhabitual de su tía pidiéndole su historial y solicitó de inmediato un puesto de profesor por él. Le llamaron para una entrevista y le dieron un contrato de trabajo. Ahora es catedrático en el Departamento de Ciencias Políticas de una de las prestigiosas universidades de Nigeria. En el mismo momento, la señora Egberi encontró un trabajo como enfermera en un hospital en el Estado de Cross River. Como para añadir a su felicidad, su hija de diez años, Confidence, que se orinaba en la cama desde el nacimiento, oró con el profeta T.B. Joshua en Emmanuel TV y dejó de orinarse en la cama desde ese momento. Su situación que se había cambiado en mal, ahora, ha cambiado en bien gracias a Jesús. Su consejo era: espera en Dios y te contestará en tiempo debido.

¡MIREN, AHORA CONDUZCO UN MERCEDES!

EL SR. JAMIU FAMOSA

EL SR. JAMIU FAMOSA

El señor Jamiu Famosa vino a La SCOAN en un lujoso Mercedes Benz cuyas llaves mostró a la congregación. Se volvió un de los hombres más felices en su plaza. Lo que no pudo tener durante mucho tiempo, Dios se lo ha dado en un abrir y cerrar de ojos. El coche es un milagro con que no podía soñar alguien en su situación anterior. Se desplazaba en los transportes públicos. No tenía coche y no esperaba tener uno hasta que recibió la Calcomanía de Unción para coche del hombre de Dios, el profeta T.B. Joshua. Llegado a casa, decidió ejercer su fe. Oró a Dios que le diera un coche aunque no tenía dinero ni en casa ni en el banco. El día siguiente, fue a un negociante de coches que le aconsejó que comprara el Mercedes Benz sin saber que su cliente no tenía ni un centavo. Oró otra vez con la Pegatina de Unción y se dijo a sí mismo que la Pegatina encontraría seguramente su coche. Contra toda previsión, poco después de la oración, recibió una llamada de un antiguo amigo que le debía un importe considerable de dinero y que durante tres años no pudo reembolsarle. Estaba pasmado. Eso no podría ocurrir si no fuera por el poder de Dios. Cuando recobró el dinero el día siguiente, fue directamente al negociante y regresó conduciendo un coche.

Moviendo las llaves del coche y mostrando sus documentos a la congregación, aconsejó a la gente que tuviera fe en Dios.

INSUFICIENCIA RENAL RECTIFICADA

RUFUS ABIOLA

RUFUS ABIOLA

¿Qué podría hacer que un joven se quedara encerrado en un cuarto durante 24 horas? Seguramente, una enfermedad. El joven Rufus Abiola fue víctima de una enfermedad asoladora que le llevaba lentamente a la muerte. De hecho, padecía insuficiencia renal crónica que le impedía orinar, comer o hacer cualquier cosa sin dolor. Todo su cuerpo se hinchaba y estaba muy sensible. Sólo salía de su cuarto cuando se le llevaban a hospitales o tradicionalistas en busqueda desesperada de un remedio. Los médicos le dijeron que no había remedio para su caso. Estaba asolado, su esperanza de sobrevivir se disipaba cada día. En ese estado desesperante fue cuando se le llevó a La SCOAN donde uno de los hombres sabios oró por él. Describiendo su estado físico y anímico tras la oración, Rufus dijo: “Inmediatamente, me sentí ligero y sin dolor”.

El día siguiente, empezó a orinar normalmente y recobró el apetito. Recobrando más fuerza cada día, decidió volver al hospital para otro examen. Muy a su sorpresa, su urea que se había elevado peligrosamente se normalizó. Ahora, puede proseguir su carrera y llevar una vida agradable, sin dolor o molestia. Su consejo fue que cada uno se agarrara a Jesucristo, el Único que puede sanar.

 

SALVADA DEL TERROR DE IDIGÚN

ESTER OTUMUNYE

ESTER OTUMUNYE

Nacida en una familia idólatra, la señorita Ester Otumunye de Lagos, Nigeria, vivía y dormía en el mismo cuarto con un ídolo familiar muy malo. Nunca había imaginado que el objeto de hierro que su padre llamaba ‘dios’ podría ser más tarde, arquitecto de vergüenza, odio y fracaso en su vida. El padre, un soldado, había traído el ídolo del pueblo tras haber padecido de locura. La idea era que el ídolo llevaría curación y protección a toda la casa aunque hizo inmediatamente del padre un borracho y una molestia para sus compañeros en el cuartel donde estaba. Le llamaban Idigun, el dios del hierro. Construyó un pequeño santuario para el ídolo en el cuarto de su hija y al lado de su cama porque ella es su primogénita y le amaba. Cuando quería pronunciar encantaciones, le pedía a ella y sus hermanos que salieran; entonces, cerraba la puerta y llamaba su nombre, diciendo al ídolo que cuidara de ella. Mataba un ave de corral y usaba su sangre para hacer sacrificio. Del comedor, los hijos oían diferentes voces mientras que su padre estaba solo en el cuarto; los cuadros caían de las paredes y las cortinas volaban. Luego les pedía que prepararan el ave de corral y que la comieran.

“Mi padre me llamaba y decía que debía comer la cabeza del ave de corral”, confió.

El ídolo se manifestaba  durante sus exámenes. Su padre tomó un bolígrafo del santuario y se lo dio para los exámenes. Se salió mal de todas las asignaturas, algo que sorprendió aun a sus profesores porque era una buena alumna. El demonio empezó a manifestarse físicamente cuando ingresó en la universidad. Oía pasos cuando andaba por la calle. Oía también una voz que le llamaba. En su cuarto, sentía que alguien le tocaba. En sus sueños, se veía en el agua en el reino marino donde, un día, organizaron una fiesta para ella. Muchos de sus amigos le dejaron a causa del ídolo; le acusaban de ser la causa de sus desgracias. Decían que tenía mala suerte. Le destruyó también la carrera. Siete años tras la obtención de su diploma, no tenía trabajo. Las raras veces que había encontrado trabajo, no lo había ejercido más de seis meses. Además, tenía serias migrañas. Una voz le decía que se quitara la ropa y saliera. Ingresaba en un hospital cada dos meses por fiebre de tifoidea.

Decidió venir a La SCOAN y su liberación fue espectacular. En efecto, cuando uno de los hombres sabios se acercó a ella, se asustó. El espíritu malo en ella empezó a gruñir de ira y le mandó huir cuando el hombre sabio extendió su mano en ella. El demonio fue detenido. Luego, cayó y vio dos hombres, un gigante vestido de negro que estaba agresivo y el otro, vestido de blanco y que estaba calmo y brillante. No podía ver su cara porque era demasiado deslumbrante. Los dos discutían. El gigante se burlaba muy enfadado, “¡No me la puedes tomar! ¡Es mía!” El hombre vestido de blanco le respondió calmamente: “Por ella morí en la cruz”. Por fin, el gigante desapareció y el brillante la ayudó a ponerse de pie. Entonces, se vio en La SCOAN con el hombre sabio delante de ella, diciéndole que Jesús le había liberado.

LUPIA MORTAL SE SOMETIÓ EN EL NOMBRE DE JESÚS

NAOMI UMEALA Y FAMILIA

NAOMI UMEALA Y FAMILIA

La señorita Naomi Umeala, de Suráfrica, estaba extendida en el lecho de muerte, con un pie en el sepulcro. Ni las diálisis, ni la quimioterapia ni las inyecciones diarias no podían garantizarle un día más. Sentía su muerte inminente y cuando llamó a su madre a la cabeza de su cama y le entregó los documentos de su seguro de vida ese terrible día, era evidente que moriría. Los médicos ya le dijeron la primera vez que le diagnosticaron con la lupia en 2010 que la enfermedad no tenía remedio. Antes de ese momento, era una señorita vigorosa con esperanza en el futuro hasta el día del diagnóstico cuando su vida vino abajo.

La lupia es una enfermedad que destruye paulatinamente los órganos internos. En vez de que los anticuerpos luchen contra la infección, el cuerpo empieza a luchar contra él mismo y destruirse. En el caso de Naomi, la enfermedad se desarrollaba rápidamente. Comenzó a tener una hemorragia interna y sus riñones se afectaron hasta dejar de funcionar. Se volvió dependiente de los medicamentos, obligada a tomar 29 comprimidos y dos inyecciones al día lo que llevaba a sus padres a gastar mucho dinero cada mes. Si por una razón u otra ellos no lograban encontrar ese dinero, ingresaba en el hospital inmediatamente en urgencia. Le aconsejaron a su madre que reuniera los documentos de su seguro de vida y que se preparara por sus funerales. Entregó los documentos a su madre y, en lágrimas, decía a su madre las personas que invitaria a su funerale.

Su situación alcanzó su clímax cuando estaba en el hospital mientras su familia estaba en Nigeria. Por la noche, tuvo una crisis y no podía respirar. Le llevaron rápidamente a otro hospital donde le pusieron bajo respiración artificial y tuvo que usar un catéter. Su estómago se hinchó tanto debido al fallo de sus riñones y parecía a una mujer con un embarazo de ocho meses. Le pusieron bajo quimioterapia.

Un buen Samaritano trajo a la familia una Calcomanía de Unción y le hizo descubrir Emmanuel TV. Cuando Naomi vio que otras personas en condiciones peores que la suya se sanaban en Emmanuel TV, su fe revivió. Decidió venir a La SCOAN para recibir su sanción en el nombre de Jesús. El 3 de noviembre de 2013 fue una fecha memorable en la historia de Naomi. Fue colocada en la línea de oración y el hombre de Dios, el profeta T.B. Joshua, oró por ella, en el nombre de Jesús, sólo, extendiendo de lejos su mano en oración. Cayó bajo la poderosa unción del Espíritu Santo. Con ella cayó la enfermedad mortal que ya no volverá nunca.

Dando testimonio en la iglesia, declaró que estaba libre de la lupia. Su madre dijo que, después de su sanción en La SCOAN, fue al hospital y a los médicos les sorprendió descubrir que la enfermedad mortal desapareció de verdad. La señorita Umeala, unida con su familia, agradeció a Dios por su sanación milagrosa y aconsejó a la gente que se agarrara siempre a Dios. Desde el día que recibió la oración, no ha tomado ningún comprimido o inyección.

El servicio del domingo, transmitido en vivo en la cadena oficial de La SCOAN, Emmanuel TV, se acabó por una oración en masa dirigida por los hombres sabios. ¡Quede bendecido! crowd

 

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